lunes, 13 de mayo de 2013

53. Datos del empleo público y privado en España en 1976-2012: no sobran trabajadores del sector público

  Gráfico 1. Empleo público y privado en España, 1976-2012
 Fuente: Elaborado por M.C. Guisán(2013) en base a datos del INE

      Observamos que, en el período 1995-2012, el empleo privado en los sectores de servicios creció mucho en España mientras que el empleo en servicios públicos tuvo un crecimiento muy moderado. Los datos de Servicios públicos se han obtenido del INE en el concepto "asalariados del sector público" e incluyen no sólo funcionarios y contratados de los sectores de administración y servicios públicos sino también personal de empresas públicas. Incluyen educación y sanidad pública.

    En el sector privado observamos que el empleo en el grupo de servicios privados comerciales, de transporte y financieros (l13+l14+15) creció mucho en el período 1995-2007 y decreció moderadamente después. También observamos que el sector 16, de servicios privados empresariales y profesionales (incluye sanidad y educación privada), ha experimentado un crecimiento muchísimo mayor que el sector público, partiendo de niveles más bajos, y se ha estabilizado a partir del año 2007. El conjunto de los sectores de agricultura, industria y construcción ha decrecido en 1976-1995, creció en 1995-2007 y ha experimentado una fuerte caída en 2007-2012.
 
          El gráfico 2 muestra el decreciente peso del empleo público en el conjunto del empleo de los sectores de servicios y su peso moderado en el empleo total.

 Gráfico 2. Porcentaje del empleo público de España respecto a Servicios y Total
 Fuente: Elaborado por M.C. Guisán(2013) en base a datos del INE
 
Frente a la campaña equivocada de quienes insisten en dismunir el empleo público en España, bajo los falsos pretextos de que: 1) es excesivo y 2)resulta muy costoso para el resto de los ciudadanos, debemos decir la verdad, que se recoge en todas las estadísticas más prestigiosas (INE, Eurostat, OCDE, etc).
 
Como ya hemos comentado en la entrada 34 de este Blog, tenemos pocos empleos en los sectores de educación, sanidad y servicios sociales, tanto en el sector público como en el conjunto de los sectores público y privado, en comparación con otros países. No es conveniente que disminuya el empleo en sanidad y educación de España, pues ello no beneficia al país y perjudica mucho a los ciudadanos.

Selección de artículos de prensa:
Voz de Galicia 12-5-2013  La reforma del Sector Público. Incluye datos internacional que muestran que España no tiene un exceso de funcionarios.

Comentarios respecto a las reformas del Sector Público: Una parte de la opinión pública tiene opiniones muy equivocadas respecto al sector público. Vamos a referirnos brevemente a algunas de esas opiniones:

1) Empleo público: Piensan que en el empleo público en España es caro e ineficiente, pero no se dan cuenta de que una parte importante de dicho empleo está constituido por trabajadores de la educación, la sanidad, servicios sociales, seguridad ciudadana y otros servicios importantes para la calidad de vida. Muchos de esos servicios tendrían un coste similar, o incluso superior, si fuesen traspasados al sector privado.
2) Salarios públicos: Piensan que los salarios suponen un porcentaje importante del gasto público, pero la realidad es que sólo suponen un 26%, y un gasto por habitante muy inferior al de otros países más desarrollados. Estamos en contra de la reducción del sueldo de los funcionarios. Esa reducción es injusta y además no es efectiva para reducir el déficit público. Hay que pensar que al reducir los sueldos también se está reduciendo la parte proporcionar de los ingresos públicos, por impuestos ligados a dichos sueldos, y que además la reducción de la capacidad de consumo de  los funcionarios supone no sólo un perjuicio para las empresas proveedoras de bienes y servicios (cuyos ingresos se ven disminuidos) sino también una reducción de los ingresos del Estado por IVA e IRPF de esas empresas. La reducción del empleo público supone un aumento del gasto del Estado por prestaciones del incremento del desempleo que estas medidas de austeridad provocan . En definitiva, una parte importante de la reducción de sueldos de los funcionarios, supone una disminución importante en los ingresos públicos y un aumento del gasto público en paro.